Historia de las Tejas

Historia de las Tejas

Una noche de viernes en Las Tejas… Septiembre de 2004
El local “Las Tejas” nació como una chicheria popular en el sector de Santiago Centro de la calle San Pablo, en 1954. Según otras fuentes, se remontan a que incluso la existencia de otro recinto anterior, abierto al publico en 1946. Sea de una u otra manera, se convirtió  rápidamente en un templo de peregrinación para trasnochadores y adictos a las sabores de la fermentación de la uva, en los años cincuenta.

Pero, como sigue sucediendo hasta nuestros días  en ese histórico barrio capitalino, un incendio redujo a escombros parte de la cuadra donde se encontraba, llevandose consigo la chicherí­a. Los borrachines y los adictos del culto a la bebida chispeante lloraron a mares su partida.

Comprendiendo que una parte de la cultura nacional se perdería con la desaparción de “Las Tejas”, un reportero gráfico y ex decano del diario “El Mercurio”, tuvo la idea de recuperar la quinta a la que tantas buenas noches de jolgorio daba.  Se trataba de don Leoncio del Canto Zamora, quien vendió prácticamente todos sus bienes para volver a levantar “Las Tejas”, incluyendo su propia residencia.

El nuevo local de “Las Tejas” se estableció en avenida Nataniel Cox, a tres cuadras de la Alameda, al parecer donde hoy se encuentra un gimnasio. Logró arrastrar no solo la misma clientela que tenía en San Pablo, sino tambien una joven intelectualidad nacional que, por entonces, disfrutaba con sincero patriotismo de esta clase de locales tradicionales de la cultura chilena, algo lejanos a la elegancia y al refinamiento.
Don Leoncio, apodado cariñozamente como “El Conde de Las Tejas” o también “Caruso” (por el parecido que su jefe en el diario, Agustí­n Edwards Mc Clure, le encontraba con el cantante lírico), extendió la popularidad del local atendiendo personalmente y convirtiéndolo en una especie de centro de veneración de la chicha y del pipeño, los dos elixires nacionales que han quedado condenados a la hermandad menor del prestigioso vino chileno, pero que van tanto o más arraigados en nuestra cultura.
Otro de los aspectos que hicieron popular a “Las Tejas” entre sus comensales, fue la variedad de tres chichas que ofrecía al público: la dulce, la demisec y la seca. Todo parece indicar que el conocido trago nacional “chicha-pipeño”, que mezcla proporciones de ambas somas y que se vende en locales de la capital, tambien vio la luz por primera vez en “Las Tejas”. Años después, este sitio estuvo entre los que popularizaron también el folclórico trago nacional conocido como “terremoto”, que a pesar de su localizado arraigo en la Zona Central del país, ha comenzado a aparecer como novedad y con ciertas variaciones en algunos bares tradicionales de paí­ses vecinos.

Los clientes conocidos de la casa tenían la costumbre de pedir tragos especí­ficos con los nombres de “un Juan Emilio” (en alusión al ex Presidente del Cí­rculo de Periodistas, don Juan Emilio Pacull, un cliente frecuente del local) y de “un Caruso” (el dueño de casa).

Otro de los visitantes habituales de “Las Tejas” era el poeta y columnista Manuel Gandarillas Díaz, además de Premio Nacional de Periodismo, quien en una ocasión escribió las siguientes palabras homenajeando al centro de reuniones y a su propietario, reproducidas por Oreste Plath:
Este don Leoncio, conde de Las Tejas
supo dar a la chicha y al pipeño

en perfume de parra y cepa nueva
una estirpe de extráños abolengos
A pesar de la cultura etílica que habí­a en torno a “Las Tejas”, don Leoncio tomaba sus precauciones. Plath recuerda -como buen cliente que fuera alguna vez- que en la entrada del local habí­a un aviso advirtiendo: “Beba con moderación, porque es Salud”. Es inevitable pensar que el redactor querí­a hacer, quizá, una analogía con el “¡Salud!” de los cientos de brindis que cada día hacían sonar los vasos en el recinto.
A la variedad se sumaba como atracción la estética del local, que se extendió después por muchos de este estilo que reinan en la noche popular santiaguina, inspirados en el aspecto rústico y elemental de los bares y restaurantes de las zonas rurales del país. En lugar de sillas y mesas, por ejemplo, habían en el patio barriles de distintos tamaños para ser usados como muebles. En esta parte del lugar se filmaron, hacia 1963, algunas locaciones de la película francesa de Jean-Gabriel Albicocco titulada “Le Rat d’Amérique”, con Charles Aznavour, Marie Laforêt y Franco Fabrizi.

Sorprende que, a pesar de la popularidad y de la rusticidad del sitio, “Las Tejas” era capaz de atraer importantes figuras de la intelectualidad política y cultural de la época, incluso futuros altos estadistas y premios nacionales de literatura. Entre otros, y aparte de los ya mencionados: Eduardo Frei Montalva, Bernardo Leyton, Roberto Aldunate, Pablo de Rokha, Ricardo Latcham, Rubén Azócar, Francisco Coloane, Jorge Mistral, Silvia Pinal, Juliette Greco, Tito Mundt, Tito Castillo, Orlando Cabrera Leyva y los hermanos Augusto y René Olivares.Como en el local se reunían cada vez más grupos de amigos y camaradas de andadas, la casa había comenzado a ofrecerles para picoteoplatos propios de la sencilla cocina criolla, como perniles con papas, costillares, empanadas, pichangas de cerdo, aceitunas y escabechados. Esta característica lo convirtió, con el tiempo, en uno de los locales de cocina chilena más atractivos de toda la ciudad, fama de la que gozó especialmente durante su apogeo de los años sesentas, y que aún identifica al local.Al fallecer don Leoncio, el local quedó administrado por sus varios hijos. Entre los años setenta y ochenta, durante el Gobierno Militar, el lugar fue uno de los escasos centros de paz dentro de la dividida sociedad chilena. Era común ver entre sus visitantes a militares sentados a sólo metros de intelectuales de izquierda.A principios de los noventa, “Las Tejas” había cambiado de dueño y se había trasladado hasta el lugar que antes ocupaba el Teatro Roma, salón menor y vecino del famoso Teatro Cariola, de calle San Diego 236 casi esquina Tarapacá, donde hoy se le encuentra abierto de lunes a sábado. Grandes pipas adornan su entrada. La entrada está exactamente bajo la marquesina y el gran cartel del otrora explendoroso Roma, ahora medio tapados por las ramas de los árboles cual triste recuerdo de la época dorada de los espectáculos revisteriles chilenos, que tanto atraían al público santiaguino hacia el barrio San Diego.Pasando por la barra, frecuentemente atendida por su propio dueño -apodado cariñosamente “El Guatón”-, se da a un gran salón con murales reproduciendo fiestas folclóricas nacionales. Allí los visitantes pueden disfrutar todavía de los platos y tragos típicos, en tradicionales mesas de patas cojas. Sabores al paladar de los que, por cierto, “Las Tejas” es uno de los pioneros en su difusión en la ciudad. Según su actual propaganda: “Secos para los terremotos, el pipeño y la chicha, los arrollados, perniles y parrolladas. Almuerzos y colaciones con platos llenos hasta el tope”.A los atractivos culinarios y etílicos, se suma la presencia de artistas populares que llenan de música su salón. De ellos, destaca el cantor y acordeonista Edigio Altamirano, un sobreviviente de la antigua generación de folcloristas urbanos que hoy se gana la vida paseando y poniendo música a las mesas de distintos locales de San Diego.La novedad mediática de lo “huachaca” y algunos encuentros folclóricos, en los últimos años, han dado a “Las Tejas” una popularidad distinta de la que era compartida por quienes llevan años formando parte de la tradición propia del local. Sin embargo, más allá de la moda, sigue y seguirá siendo el portador de otra de las particularidades más interesantes de la cultura urbana de la capital chilena; de la chicha y el pipeño entre arrollados y perniles.

5 Responses

  1. gabriel 08. Abr, 2010 at 5:40 pm #

    increible la hostoria… de donde sacaste tanto???
    estan guenas las fotos… faltamos nosotoros sentados al fondo no mas jejejejejje
    que tiempos compañero!!!!

    u-ene-i-u-ene-a…..

  2. crolando666@hotmail.com 15. Jul, 2011 at 8:43 pm #

    kien no ha estado disfrutando un terremoto en las tejas no sabe lo ke se ha perdido

    • admin 25. Ago, 2011 at 12:30 pm #

      Asi es !!

  3. Estrenos de peliculas 26. Oct, 2011 at 8:36 am #

    Alo, Me ha gustado mucho este entrada. Podrias seguir haciendo cosas asi. Tienes wordpress? Es que me gusta el diseno que manejas, a ver si me comentas unos tips para el mio. Te comparto mi blog para que lo cheques y me digas que opinas porfavor! Es un a pagina en donde posteo: criticas de cine . Saludines

  4. Kboing 27. Oct, 2011 at 3:18 pm #

    Estoy impresionado, tengo que decir. La verdad es que rara vez se encuentra un blog que h al mismo tiempo, la educacion y la diversion, y dejenme decirles, que ha puesto el dedo en la cabeza. Su Ideh excelente eh, eh la pregunta algo que no mucha gente esta hablando inteligentemente sobre. Estoy muy contento de que me he encontrado en mi busqueda de algo relacionado con el. Mi espanol no esta haciendo bien, lo siento, estoy haciendo todo lo posible en clase

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